La almazara de Stavropigio, en Malta, es un notable testimonio vivo de la rica historia de la región y de su duradera relación con la producción de aceite de oliva. Fundada en 1765, durante la época de la dominación turca, esta almazara tiene la singular distinción de ser quizá la única almazara tradicional de Grecia que sigue funcionando en la actualidad.El molino está cargado de historia, ya que fue el lugar donde el primer bey de Mani, Tzanetos Koutifaris, producía su aceite. Curiosamente, el molino también era frecuentado por el recaudador de impuestos turco Mavrikos, que cobraba el "impuesto de la Décima" en función del peso de los productos. Todavía existe en el molino un aserradero utilizado para este fin, que conecta el presente con su pasado histórico.Uno de los rasgos característicos de este molino es el uso de muelas de granito. Estas ruedas de piedra giran para triturar las aceitunas, creando una pulpa conocida como "hamouri". Este método tradicional tiene la ventaja de preservar todos los elementos beneficiosos y vitaminas que se encuentran en el aceite de oliva, ofreciendo un producto de calidad excepcional.A lo largo de los siglos, el molino ha evolucionado al ritmo de los avances tecnológicos. Al principio funcionaba manualmente, pero más tarde pasó a funcionar con caballos y ahora está motorizado. A pesar de estos cambios, la forma fundamental de procesar las aceitunas sigue siendo la misma, lo que garantiza la conservación de los métodos tradicionales.La familia Skarpalezos lleva más de 200 años al frente de esta almazara, entrelazando su propia historia con la del molino. Esto convierte a la almazara no sólo en un lugar de producción de aceite de oliva, sino también en un depósito vivo del folclore y la tradición de Mesenia.Para cualquier persona interesada en la historia del aceite de oliva, las prácticas agrícolas tradicionales o el folclore de Mesenia, una visita a esta almazara ofrecerá una visión poco común de una forma de vida que se ha conservado durante siglos.