Descrizione
Y si es cierto que no se tira nada del cerdo, en Molise tampoco se tira nada de la oveja y el cordero. Un plato, pues, nacido de las necesidades del pueblo, acostumbrado a comer incluso las partes más pobres de los animales que se criaban.
Así, el hígado, los callos y otras vísceras se limpian bien, se combinan y se introducen en los intestinos del cordero. También han surgido numerosas variaciones de este plato, no sólo en cuanto a la selección de la carne que se introduce en él, sino también en cuanto a su preparación y cocción. Hay quienes prefieren asarlas, quienes las cocinan al carbón y quienes las preparan guisadas, quizás con tomate. Lo cierto es que nunca se rechaza una parada en la bocatería de turno para comer un sándwich con torcinelli de Molise.