Walcourt es una ciudad fortificada que data de la Edad Media. El único vestigio de su rica historia es la basílica menor dedicada a San Maternus. Esta iglesia gótica, declarada patrimonio valón, data de 1220. Los saqueos, las guerras y los incendios se encargaron de extender su construcción a lo largo de varios siglos. El coro, que data de 1531, está adornado con un bello paño de piedra de Avesnes, supuestamente regalado por Carlos V. Lugar de peregrinación milenario reconocido por el culto a la Virgen de Walcourt, su estatua romana es una de las estatuas milagrosas más antiguas del mundo occidental. Entre sus ricos objetos se encuentran: el retablo de la iglesia, patrocinado por Carlos V, la sillería, la colocación de la tumba y las vidrieras.