Las aguas termales de Bormio son consideradas un verdadero milagro de la naturaleza, de hecho alcanzan una temperatura entre 37 y 41 grados centígrados, pero brotan de lugares casi perpetuamente cubiertos por la nieve: el imponente macizo dolomítico del grupo de los Ortles. Hay nueve manantiales: Pliniana, San Martino, Arciduchessa, Cassiodora, Zampillo dei Bambini, Ostrogoti, Nibelungi, San Carlo y Cinglaccia. Estas fuentes termales alimentan tres establecimientos: las Termas de Bormio, que se encuentran en el municipio de Bormio, y el complejo Bagni Vecchi y el Gran Hotel Bagni Nuovi, que se encuentran en el cercano municipio de Valdidentro. Ya conocidos en la época romana, los Baños de Bormio, son mencionados en una frase de Plinio, cuando en "Naturalis Historia" se refiere a las aguas cálidas de la estación alpina. Aún más importante es la carta del escritor Aurelio Cassiodoro, secretario del rey ostrogodo Teodorico, que invitó a un noble de la época a ir a las aguas de Bormio por las importantes virtudes terapéuticas. Fue en el siglo VI d.C., han pasado más de 1500 años, pero estas maravillosas aguas aún mantienen intactas sus propiedades curativas y los turistas que adoran estos lugares cada año vienen aquí a pasar unas relajantes vacaciones.