Una copia de la "Última Cena" de Leonardo da Vinci, de la que no se conoce con certeza ni el autor ni la época, fue descubierta hace tiempo en el refectorio del monasterio capuchino de Saracena, localidad de la provincia de Cosenza, en el monte Pollino, abandonado desde hace años. La noticia fue difundida en Facebook por las asociaciones "Mystery Hunters" y "Mistyca Calabria". El convento, al que sólo se puede acceder a pie, fue fundado en 1588 y ganó importancia en los siglos XVII y XVIII, convirtiéndose en sede del noviciado y lugar de estudio. Por ejemplo, Angelo d'Acri (nacido Lucantonio Falcone, presbítero italiano, fue declarado beato por el Papa León XII) pasó un año allí. La estructura se cerró en 1915, y de 1917 a 1918 se utilizó como prisión. Atribuir el mural al pintor apulense Giacomo Bissanti (1822-1879), que ya trabajaba en la ciudad calabresa, en la iglesia del siglo XVI de Santa María del Gamio (es decir, del Amor divino), es hoy el historiador Vincenzo Napolillo en un artículo de la revista de la archidiócesis de Cosenza "Palabra de vida". Según la reconstrucción del estudioso, en la que no todos están de acuerdo, Bissanti, por encargo de los capuchinos, reprodujo con gran maestría y fidelidad el fresco monumental conservado en el original, en Milán, en el ex-refectorio renacentista del convento adyacente al santuario de Santa Maria delle Grazie. "Y la reproducción -precisa Napolillo- es de excelente factura, aunque el autor no haya querido atribuírsela, habiéndola tomado probablemente de un grabado de la época para no quitarle nada a la majestuosidad del original".