Construido en 1825 para conectar la ciudad con el gran recodo del Sena al oeste de París, hoy el Canal St-Martin, que discurre subterráneo hasta la Bastilla y reaparece tras 2,5 kilómetros cerca de la Plaza de la República, ha sido ampliamente renovado y algunas partes se han embellecido para acoger a ciclistas y peatones. La parte más interesante del canal se encuentra al sur, a lo largo del Quai de Jemmapes y el Quai de Valmy, muy pintorescos con sus altas pasarelas de hierro. A ambos lados del canal, muy popular entre los jóvenes, hay tiendas de diseño, centros culturales y decenas de cafés y bistrós perfectos para la hora del aperitivo. Incluso en las calles laterales de esta zona, donde también se puede admirar algo de arte callejero, está surgiendo un número creciente de cafés de moda y elegantes boutiques.