Uno de los lugares emblemáticos de esta tradición culinaria es sin duda la calle Plebisicito. En plena calle, está salpicada de pequeñas tiendas con parrillas donde se asa la carne o las albóndigas, y en particular la esquina con Via Lago di Nicito, donde pequeñas trattorias típicas familiares preparan la carne de caballo de todas las maneras posibles.