Castelsardo es una encantadora ciudad que se alza sobre el mar, y es precisamente el mar el que ha marcado su historia. La ciudad fue utilizada como fortaleza defensiva y punto de control estratégico. El antiguo pueblo aún conserva su estructura de fortaleza medieval, con imponentes baluartes, escaleras empinadas y calles estrechas.
En la cima de la meseta se encuentra la fortaleza del Castillo Doria, que alberga el Museo del Tejido Mediterráneo.
A poca distancia del castillo, la catedral de Sant'Antonio Abate, del siglo XIV, domina el mar, con un característico campanario cubierto de mayólica de colores. En la ladera del castillo se encuentra la iglesia de Santa Maria delle Grazie, de la Edad Media, que alberga el Crucifijo de madera del Cristo Negro del siglo XIV... Cerca de la localidad de Multeddu se encuentra la Roccia dell'Elefante (Roca del Elefante), de traquita oscura totalmente esculpida por el viento, que alberga varias domus de janas. Esta zona ha estado habitada desde la época nurágica: de esta presencia quedan los restos del nuraghe de Paddaggiu. De interés arqueológico es el complejo de Monte Ossoni, que cuenta con un poblado prehistórico defendido por imponentes murallas.