Los castillos más famosos cuentan con impresionantes elementos de seguridad: fosos, puentes levadizos, lagos. Pero he aquí un castillo medieval que llevó la defensa a otro nivel. El castillo de Hochosterwitz tiene la particularidad de que nunca fue invadido. ¿El secreto de su éxito en materia de seguridad? En 1570, el empinado camino que sube hasta la entrada del castillo se equipó con 14 puertas traicioneras. Cada una de ellas presentaba un obstáculo único y peligroso para los intrusos: puentes levadizos, pinchos ocultos, arqueros escondidos, ranuras para antorchas de fuego e incluso toboganes que arrojaban aceite hirviendo. La leyenda dice que los invasores sólo llegaron hasta la cuarta puerta, y que el enorme castillo nunca se vio comprometido.
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