Poderosas murallas, un puente levadizo, un antepecho fortificado y un poderoso torreón de 25 metros de altura conforman esta fortaleza estratégicamente situada en un espolón rocoso entre la región del Trentino y la zona de la Alta Brescia. Fue gobernada por varias familias nobles: desde los príncipes-obispos de Trento hasta los condes de Tirol-Gorizia, luego en el siglo XV la investidura pasó a los de Federici, y después a los Heydorf y Bertelli. Su nombre deriva de la capilla que hay en su interior dedicada al santo del mismo nombre.
Sus antiguas murallas acogen en Navidad la exposición del belén de Ossana, que incluye un extraordinario belén que simboliza la Gran Guerra.