La iglesia gótica de San Tommaso está situada en la parte antigua del pueblo de Cavedago, a una altura de 900 metros en una zona panorámica rodeada por un pequeño cementerio. Se remonta a mediados de 1300 y es de diseño gótico con influencias románicas tardías. El techo tiene una pendiente pronunciada y tiene un campanario de punta gibelina con 4 ventanas románicas de tres luces. La fachada principal tiene un portal renacentista con frescos que datan de la construcción de la iglesia. En el interior, el estilo gótico triunfa con techos abovedados y un ábside poligonal, también hay numerosos frescos del siglo XIV realizados por pintores menores. A principios del siglo XX la iglesia fue golpeada por un incendio que destruyó el techo y comprometió su solidez estructural. Entre 1999 y 2002 la iglesia fue restaurada y en este período se realizó el sugerente retablo de madera que representa la incredulidad de Santo Tomás, del escultor Egidio Petri de Segonzano.