Entre los diversos monumentos de la ciudad francesa, cabe destacar la Vieille Charité, un gran complejo arquitectónico destinado a "contener" a los mendigos y pobres de la ciudad. Fue en 1640 cuando el consejo de la ciudad tomó la decisión irrevocable de crear una estructura limpia y acogedora en la que se pudiera "internar" a los indigentes de Marsella. La Vieille Charité es un admirable ejemplo de arquitectura civil en puro barroco francés: construida en 1640, fue utilizada también como cuartel a lo largo de la historia, dejada en decadencia y finalmente restaurada y salvada del abandono gracias a la intervención de Le Corbusier. El edificio es uno de los conjuntos arquitectónicos más bellos de Europa y consta de cuatro alas de edificios de tres plantas que dan a un patio rectangular interior donde se encuentra la capilla. En un entorno tranquilo y silencioso que deja fuera el bullicio de la ciudad, encontrará el Museo de Artes Africanas, Oceánicas y Amerindias (M.A.O.A), el Centro Internacional de Poesía de Marsella (C.I.P.M), la Cinemateca Le Miroir, el Museo de Arqueología Mediterránea y varias salas de exposiciones temporales.