Tel Aviv, la "verdadera capital de la Bauhaus", alberga la mayor concentración mundial de edificios modernistas y de la Bauhaus. Aunque el centenario de la escuela de Dessau se celebró sobre todo en Alemania, pocos saben que Tel Aviv fue pionera en la adopción de este movimiento arquitectónico.Durante las décadas de 1930 y 1950, Tel Aviv, entonces aún bajo dominio británico, era una ciudad en rápido crecimiento, hambrienta de futuro y en busca de una nueva identidad distintiva. Durante esos años, miles de arquitectos judíos alemanes, que habían huido de la persecución nazi, trajeron consigo el legado de la escuela de Dessau y lo tradujeron en una forma única de modernismo.Se construyeron más de 4.000 edificios con las líneas sencillas y elegantes, los balcones con cintas y los jardines tropicales característicos del estilo Bauhaus. Este movimiento arquitectónico se convirtió casi en un símbolo de un nuevo Israel, una tierra prometida para los judíos que habían emigrado de la Alemania nazi.En 2003, la UNESCO reconoció la importancia de este extraordinario conjunto de edificios modernistas y declaró Patrimonio de la Humanidad el distrito de la Ciudad Blanca de Tel Aviv. La "Ciudad Blanca" se ha convertido en un icono de la arquitectura Bauhaus y un punto de referencia para los amantes del diseño y el arte.Para celebrar el centenario de la "Ciudad Blanca" y preservar su legado, el Ayuntamiento de Tel Aviv y la República Federal de Alemania colaboraron en la restauración de la emblemática Casa Max-Liebling. Esta estructura se ha transformado en el Centro de la Ciudad Blanca, sede de museos, espacios para exposiciones y conferencias, cafeterías, librerías, talleres y zonas infantiles. Además, ofrece una biblioteca para investigadores y también funciona como residencia de artistas.El White City Center se ha convertido en un punto de referencia para los aficionados al estilo internacional y para quienes deseen explorar el legado del movimiento Bauhaus en Tel Aviv. Ofrece una oportunidad única de conocer y experimentar la influencia de este movimiento artístico y arquitectónico en la ciudad.En definitiva, Tel Aviv es una ciudad que puede presumir de tener una de las concentraciones de edificios modernistas y de la Bauhaus más importantes del mundo. La "Ciudad Blanca" es un tesoro arquitectónico que atestigua la capacidad de Tel Aviv para abrazar la innovación y el arte, convirtiéndose en un símbolo de esperanza y renacimiento para muchos.