La Cruz de San Jorge ha sido un emblema de Inglaterra desde la Edad Media. El folclore popular sugiere que fue Ricardo Corazón de León quien adoptó tanto la bandera como el santo patrón de la ciudad de Génova, en la región de Liguria, al norte de Italia, durante las Cruzadas. Génova fue en su día una poderosa república marítima, con colonias comerciales establecidas en todo el Mediterráneo y el Mar Negro, y los barcos ingleses que enarbolaban la Cruz de San Jorge, símbolo de la Armada genovesa, tenían protección contra los barcos enemigos. El monarca inglés pagaba una cuota anual por el privilegio de enarbolar la bandera genovesa, pero con el paso de los años parece que los ingleses simplemente dejaron de pagar. A finales del siglo XIII, la Cruz de San Jorge adquiría mayor protagonismo en la vida pública y en 1606 se combinó con la Cruz de San Andrés para formar la Union Jack. Según Marco Bucci, alcalde de Génova, Inglaterra dejó de pagar por el uso de la bandera en 1771, cuando la República marítima de Génova estaba en rápido declive. En una carta desenfadada a la Reina de Inglaterra, Bucci preguntó recientemente por los atrasos del país: "Su Majestad, lamento informarle de que, según mis libros, parece que no ha pagado durante los últimos 247 años".