El Corral de Comedias de Almagro es el único ejemplo de espacio escénico del siglo XVII que se ha conservado íntegramente y que mantiene la estructura original de los corrales de comedias del Siglo de Oro español. Este emblemático edificio barroco es, sin duda, la joya más preciada de todos los espacios históricos que ofrece la bella localidad de Almagro como escenario del Festival. Es difícil definir la sensación que se produce al cruzar el escalón de la puerta del Corral de Comedias y entrar en el patio interior rodeado por las más de cincuenta pilastras de madera ocre roja que sostienen el edificio. El visitante de hoy se adentra en el Corral de Comedias como el público de antaño atravesando el vestíbulo empedrado que sigue decorado con piedras de río que dibujan la Cruz de Calatrava. Al levantar la vista o recorrer el espacio, viajará en el tiempo e imaginará todas las historias de capa y espada que ocurrieron dentro de este mágico corral de comedias. Durante siglos, delante y detrás de las galerías de las dos plantas del Corral, tuvieron lugar divertidas y amargas historias de gente común, comerciantes, caballeros, poetas y mosqueteros. Nuestro querido Corral de Comedias fue construido en 1628 por Leonardo de Oviedo, en el patio de una antigua posada, por lo que sus elementos arquitectónicos responden a su doble función de posada y teatro. Un ejemplo perfecto son las salas con ventanas que se pueden ver en las galerías abiertas del patio interior; de hecho, servían de balcón privado durante las representaciones teatrales y de alojamiento para los viajeros. La estructura presenta elementos de casas islámicas y campesinas de finales del siglo XVII. Actualmente acoge una intensa actividad teatral durante todo el año y es, sin duda, uno de los puntos turísticos más aclamados del panorama cultural español.