El cráter Amguid es uno de los cráteres de impacto mejor conservados de la Tierra. Es un cráter de impacto situado en una región remota e inaccesible del sudoeste de Argelia. No se puede acceder al cráter en coche debido al terreno rocoso. El lugar habitado más cercano se encuentra a más de cien kilómetros. La primera mención del cráter Amguid en la literatura científica se produjo en 1953 por el explorador francés Roman Karpoff, quien señaló que había observado un posible cráter de impacto desde un avión en 1948. La primera visita registrada fue la del geólogo francés Jean-Phillippe Lefranc en 1969.