A la entrada del cementerio encontrará un lema, tallado en una placa, que reza como eterno recordatorio: "Lo que fuimos lo eres, y lo que somos lo serás".
Este espantoso lugar, para algunos decididamente lúgubre y macabro, pretende en realidad exorcizar la muerte, haciendo hincapié en que el cuerpo no es más que un recipiente para el alma inmortal y que cuando el individuo muere, sus miembros pueden utilizarse libremente para otros fines... El espeluznante cementerio "decorado" con los huesos de más de 4.000 frailes capuchinos: cráneos, dientes, fémures y otros huesos procedentes del antiguo cementerio de la orden de los frailes situado cerca del Quirinal en la iglesia de Santa Croce y Bonaventura y recogidos entre 1528 y 1870. La Cripta de los Capuchinos consta de cinco pequeñas capillas que conservan los huesos y los cuerpos momificados de numerosos frailes que todavía llevan sus ropas típicas.