
Deosai, apodado con acierto el "techo del mundo", hace honor a su elevada reputación. Situada a 4.117 metros de altitud, esta extensa meseta es la segunda más alta del mundo y es accesible principalmente durante los meses de verano.
Al atravesar Deosai, se encontrará con un impresionante panorama de verdes praderas que se extienden hasta donde alcanza la vista, salpicadas por el majestuoso telón de fondo de picos nevados y brillantes lagos azules. Es una escena sacada de una postal, que cautiva a los visitantes con su serena belleza y su sobrecogedora grandeza.

Uno de los habitantes más notables de Deosai es el oso pardo del Himalaya, que ha hecho de esta zona salvaje de gran altitud su hábitat. Cuando explore la meseta, no pierda de vista a estas magníficas criaturas, sobre todo si acampa en la zona. Los encuentros con estos escurridizos osos no son infrecuentes y añaden un elemento de emoción a su aventura en Deosai.



