
Los irlandeses son famosos por su whisky, pero no es la única bebida espirituosa que hace furor en la Isla Esmeralda y más allá. La abundancia natural de enebro en el país ha resultado ser una bendición para la producción de ginebra, y están surgiendo nuevas destilerías de ginebra más rápido de lo que se puede decir "¡Slainte!".

Una de las más interesantes es la destilería Shed, situada en las profundidades de la zona rural de Drumshanbo, en el condado de Leitrim. Elegida la mejor ginebra de Irlanda en 2016, la ginebra irlandesa Drumshanbo Gunpowder de la destilería tiene un sabor fresco a cítricos con notas especiadas de ingredientes botánicos orientales, incluido -lo has adivinado- el té de pólvora. Una visita a las instalaciones permite descubrir el fascinante proceso de producción, desde la lenta destilación en ollas de cobre medievales hasta el llenado y sellado a mano en botellas azules dignas de recuerdo. Queda advertido: será un snob de la ginebra para siempre.
