Adéntrese en el corazón de uno de los monumentos más emblemáticos de Nueva York, la Grand Central Station, y encontrará un fascinante secreto auditivo: el Whispering Arch.
Situado cerca del famoso Oyster Bar & Restaurant, este arco tiene una propiedad acústica única que permite que un susurro procedente de una esquina viaje claramente hasta la esquina opuesta, a pesar del bullicio y el ruido de la estación.
Este fenómeno se debe a la especial construcción parabólica del arco, que permite que las ondas sonoras reboten a lo largo de la curva del techo. La mayoría de los transeúntes desconocen esta característica poco conocida, ya que no llama inmediatamente la atención como el mural celestial del techo o la enorme bandera estadounidense que cuelga en la terminal.
Los visitantes que conozcan el secreto pueden situarse en las esquinas diagonales del arco, de cara a la pared, y susurrar a la piedra. Lo que se susurra puede oírse claramente en el extremo opuesto, incluso con el ruido de los trenes y las prisas de los viajeros.
Es un curioso y encantador ejemplo de las pequeñas maravillas que existen en medio de la vida urbana, que proporciona un momento oculto de conexión en uno de los lugares más concurridos del mundo.