El Canal de Corinto es un canal que conecta el Golfo de Corinto con el Golfo Sarónico en el Mar Egeo. Atraviesa el estrecho istmo de Corinto y separa el Peloponeso del continente griego, convirtiendo así la antigua península en una isla. El istmo se cruzó por primera vez en barco en el año 600 a.C., cuando Periandro construyó un ferrocarril naval en el que las pequeñas embarcaciones se transportaban sobre cunas con ruedas que discurrían por surcos. Este sistema pudo utilizarse hasta el siglo IX. Las obras del canal comenzaron en 1882 y se inauguró en 1893. El canal tiene una longitud de 6,3 km y una profundidad de 8 metros; su anchura varía entre un mínimo de 21 metros en el fondo y un máximo de 25 metros en la superficie. El canal ha aportado grandes beneficios económicos a los puertos de Posithonía, en su extremo noroeste, e Isthmía, en su extremo sureste.