Floors Castle, en Roxburghshire, es una joya arquitectónica que encarna la rica historia y cultura de Escocia. Este impresionante castillo, que es la residencia del duque de Roxburghe, se erige como el mayor castillo habitado de Escocia. Aunque su nombre sugiere una fortaleza, en realidad es más una elegante casa de campo que ha evolucionado a lo largo de los siglos, ofreciendo un fascinante recorrido por el tiempo.
La historia de Floors Castle se remonta a la década de 1720, cuando fue diseñado por el arquitecto escocés William Adam para el duque John Ker, el primer duque de Roxburghe. La construcción incorporó elementos de una casa torre anterior, sugiriendo que el lugar ya tenía relevancia antes de su transformación en castillo. A lo largo del siglo XIX, su diseño fue enriquecido por el arquitecto William Playfair, quien añadió torretas y almenas, dándole un aspecto más romántico y pintoresco, característico del estilo neogótico.
La arquitectura del castillo es un ejemplo notable del estilo georgiano, con una disposición clásica del siglo XVIII que incluye un bloque principal y dos alas de servicio simétricas. Los visitantes son recibidos por una fachada imponente de piedra arenisca, adornada con detalles ornamentales que reflejan la opulencia de la época. En su interior, el castillo alberga una colección de arte impresionante, incluyendo obras de maestros como Sir Joshua Reynolds y Thomas Gainsborough, lo que destaca la importancia artística del lugar. Además, las habitaciones están decoradas con muebles de época que dan vida a la historia de la familia Roxburghe.
La cultura local de Roxburghshire está impregnada de tradiciones escocesas, y el castillo es un símbolo de la herencia de la región. Cada año, el Festival de los Juegos de Roxburgh, que celebra la música, la danza y los deportes tradicionales escoceses, atrae a visitantes de todas partes. La comunidad local también participa en eventos como el Día de San Andrés, donde se celebran danzas y comidas típicas, fomentando un sentido de pertenencia y orgullo cultural.
La gastronomía en esta área es igualmente rica y variada. Los platos típicos de Roxburghshire incluyen el famoso haggis, que se sirve con neeps (nabo) y tatties (puré de patatas), así como la sopa de cebada, una comida tradicional que reconforta en los fríos días escoceses. No se puede pasar por alto el whisky escocés, que tiene un papel central en la cultura local y se puede degustar en varias destilerías cercanas. Los productos locales, como los quesos artesanales y las mermeladas, también son una delicia que complementa cualquier visita al castillo.
A pesar de su popularidad, hay curiosidades sobre Floors Castle que muchos turistas pasan por alto. Por ejemplo, el castillo no solo es famoso por ser la sede de la familia Roxburghe, sino que también ha sido escenario de diversas producciones cinematográficas, incluyendo la película de 1984 Greystoke: La leyenda de Tarzán, el Señor de los Simios. Además, se dice que el castillo está rodeado de leyendas sobre fantasmas, lo que añade un aire de misterio a su ya rica historia.
Para quienes desean visitar Floors Castle, la mejor época es durante la primavera y el verano, cuando los jardines están en plena floración y el clima es más amable. Los visitantes pueden explorar los terrenos, que están incluidos en el Inventario de Jardines y Paisajes Diseñados, y disfrutar de paseos serenos a lo largo del río Tweed, que ofrece vistas espectaculares de las colinas de Cheviot al sur. Es recomendable reservar un recorrido guiado para apreciar plenamente la historia y los detalles arquitectónicos del castillo.
No olvides llevar una cámara para capturar la belleza de este lugar, y si tienes la oportunidad, prueba algunos de los productos locales en la tienda del castillo. Para una experiencia personalizada, considera utilizar la aplicación Secret World para planificar tu itinerario y descubrir más sobre este fascinante destino.