El faro de Capo D'Otranto, conocido como "Palascìa", tiene ya casi un siglo de vida. Se encuentra a las afueras de Otranto, a lo largo de la carretera de la costa que lleva de la ciudad de los mártires a Santa Cesarea. En este punto, la península itálica alcanza su punto más oriental. Es aquí donde los geógrafos creen que el mar Adriático alcanza su límite sur y el mar Jónico comienza su aventura (la creencia común dice que las aguas de los dos mares se funden frente a Santa Maria di Leuca). Las costas de los Balcanes no están a más de 70 km de aquí, y en un día fresco de norte o al amanecer no es difícil admirar el Monte Acerauni o las islas griegas de Corfú y Seseno. El edificio del faro consta de dos plantas habitadas por las familias de los dos fareros. Hasta la década de 1970 se utilizó como un verdadero faro, pero ahora no es más que un edificio abandonado. Pero aunque en estado de abandono, el faro sigue conservando un fuerte encanto debido a su ubicación, situada entre Punta Facì al norte y la bahía de Sant'Emiliano, por tanto en la zona más bella e incontaminada de Otranto.