El Golfo de Orosei nunca deja de sorprender. En cada cala, en cada playa será imparable el deseo de sumergirse en los triunfos de la naturaleza y la belleza. Como en Cala Liberotto, a unos 14 kilómetros de la ciudad de Orosei: una bahía esmeralda con un fondo de arena dorada de grano grueso, abrazada por rocas de color claro. No lejos de la orilla, tres grandes rocas, accesibles gracias al fondo marino poco profundo, emergen del agua dando a la cala un aspecto exótico. Detrás de ellos está el estanque de los sos Alinos, bordeado de cañas y agaves, refugio ideal para las aves acuáticas, que eligen estos barrancos para anidar. La vegetación mediterránea circundante también presenta formas redondeadas y el enrojecimiento veraniego de las chumberas, las palmeras enanas y los arbustos de mirto que perfuman la orilla arenosa. La particular conformación hace de la cala una red de caminos para explorar a pie.