El castillo de Karlstejn es el castillo más famoso y visitado de la República Checa, situado en un paisaje de cuento de hadas rodeado de bosques. Construido en estilo gótico a instancias de Carlos IV, se suponía que era un símbolo tangible de su poder político y religioso. Entre los diversos edificios que componen el castillo, destaca el punto más alto, la Gran Torre, donde se guardan las joyas imperiales. Se puede llegar a Karlstein en tren desde Praga, desde la estación de Praga Smíchov, en unos 40 minutos. La estación de Karlstein está a unos 10 minutos a pie del centro.