El Museo Nacional del Alto Valle del Agri ilustra, a través de la documentación arqueológica, las formas de la población y la historia de la ciudad romana de Grumentum y de toda la zona del Alto Valle del Agri. Una primera sección, dedicada a la prehistoria, presenta los restos de elefantes antiguos y équidos, atestiguados hace unos 120.000 años en el territorio de Grumento, caracterizado entonces por una gran cuenca lacustre.
Particularmente representativos, para el período clásico y helenístico, son los ajuares funerarios encontrados en la campiña de Montemurro correspondientes al período de la ocupación lucana del territorio (siglo IV a.C.), que han devuelto cerámicas de figuras rojas, armas y elementos de armadura, mobiliario de banquetes, jarrones de cosméticos y objetos ornamentales que atestiguan la presencia de una élite aristocrática. Los exvotos (principalmente estatuillas de terracota) encontrados en un santuario rural del siglo III a.C. situado en las afueras de la ciudad y dedicado a una deidad femenina se refieren a la esfera sagrada. El itinerario del museo termina con la presentación de los importantes materiales encontrados en la ciudad romana de Grumentum, fundada en el siglo III a.C. tras la conquista romana del territorio.
Entre los numerosos hallazgos encontrados en el Foro se encuentran la refinada cabeza de mármol que representa a Livia Drusilla, viuda del emperador Augusto, y una píxide de marfil con una escena dionisíaca; de los baños proceden las estatuas de mármol, lamentablemente sin cabeza y lacónicas, que representan a dos ninfas, Afrodita con delfín y Dionisio. De particular importancia es la sección epigráfica con inscripciones celebrativas y funerarias.