El Santuario Nacional de Ta 'Pinu es una basílica católica situada en Għarb, en la isla de Gozo. Es el principal lugar de peregrinación de los malteses. Visible desde lejos y desde cualquier punto, es una verdadera catedral en el desierto. De color claro, reflejando los colores de la isla, es majestuosa y hermosa, sin adornos internos pero digna de competir con otras iglesias de la isla. Ta' Pinu tiene una historia legendaria. Sus orígenes se pierden en un pasado lejano. Ya a principios del siglo XVI había una pequeña iglesia. En 1575 el mensajero apostólico Pietro Duzina, de visita en Malta por delegación del Papa Gregorio XII, visitó la iglesia pero, al encontrarla en muy mal estado, ordenó su destrucción. Sin embargo, el encargado de la demolición se rompió el brazo dando el primer martillazo a la pared: el episodio se consideró una señal premonitoria y se decidió suspender la operación.
Hasta 1858 la iglesia fue propiedad de la familia Gentile, luego fue comprada por el noble Pinu Gauci, convirtiéndose así oficialmente en la iglesia Ta' Pinu. El 22 de junio de 1883, una mujer de la localidad, Karmela Grima, volvía a casa del trabajo. Al pasar por delante de la iglesia, oyó la voz de una mujer que la invitaba a entrar. Karmela, asustada, salió corriendo pero, al darse cuenta de que la voz provenía del interior de la iglesia, decidió entrar. Aquí volvió a oír la voz que le pedía, en tono suave, que recitara tres veces el Ave María. Karmela obedeció, recitó las oraciones y volvió a casa. Pocos días después cayó enferma y estuvo postrada en la cama durante más de un año.
Basílica de Ta' Pinu, Gozo, MaltaUn día decidió contarle su secreto a un amigo, Francesco Portelli, que quedó asombrado y le confesó que él mismo había oído la voz. Además, al día siguiente su madre se había recuperado milagrosamente de una grave enfermedad. En las semanas siguientes la noticia comenzó a difundirse por toda la isla y numerosos peregrinos acudieron a la iglesia. La noticia llegó al obispo, Pietru Pace. Tras una cuidadosa reflexión y después de escuchar los testimonios, se confirmó que la voz era de origen divino.
A partir de ese día, la fama de Ta' Pinu como lugar de peregrinación creció a pasos agigantados. En 1920 se decidió construir una nueva basílica para integrar la antigua iglesia. Terminada en 1932, la basílica de Ta' Pinu fue proclamada basílica menor por el Papa Pío XI.