
Las aguas que rodean a Malasia, las Islas Salomón, Papúa Nueva Guinea, Indonesia y Filipinas albergan una colorida variedad de fauna y flora, como tortugas marinas, 2.000 variedades de peces de arrecife y casi 600 especies diferentes de coral. En este delicado ecosistema también abunda el atún, lo que alimenta un frenesí pesquero que está poniendo en peligro la supervivencia de este paraíso submarino. El WWF señala que los métodos de pesca descuidados, con redes de enmalle, dinamita y envenenamiento con cianuro, están agotando peligrosamente las poblaciones de peces y tortugas, al tiempo que destruyen los arrecifes de coral.


