El Emmentaler AOC, el rey de los quesos suizos, debe su nombre al valle en el que fluye el Emme, un río del cantón de Berna, donde la producción de queso está documentada desde el siglo XIII. Hoy en día, el Emmentaler se produce en unas 122 lecherías de pueblo con leche fresca y sin tratar procedente de vacas alimentadas exclusivamente con hierba y heno. Se necesitan 12 litros de leche para un kilo de queso. Se prohíbe la adición de otros ingredientes o el uso de sustancias genéticamente modificadas. Los quesos redondos tienen un diámetro que oscila entre 80 y 100 cm y pesan entre 75 y 120 kg. Se pueden adquirir en diferentes etapas de maduración: "Clásico" con un sabor dulce que recuerda a la nuez (envejecido al menos 4 meses), "Reserva" con fuertes matices picantes (envejecido al menos 8 meses), "Gruta" con un sabor lleno y vigoroso (envejecido al menos 12 meses en una cueva). Su característica más típica son sin duda los agujeros: desde el tamaño de una cereza hasta el de una nuez, se forman durante el proceso de envejecimiento.