
Este lugar sagrado situado en el extremo norte de las Grandes Llanuras alberga miles de petroglifos y pictografías, una de las mayores concentraciones de arte rupestre indígena de las llanuras norteamericanas. Los siksikaitsitapi (nación de los pies negros) y otros grupos de paso pintaron y tallaron en los acantilados de arenisca del valle del río Milk y los barrancos circundantes para representar historias biográficas, ceremoniales y espirituales.


