A lo largo del puerto en la Plaza del Puerto de Cartagena se encuentra esta dramática escultura de bronce de un hombre sentado con la cabeza enterrada entre las rodillas. Su desnudez representa la vulnerabilidad de todos ante el terrorismo. Esta estatua de dos toneladas y 19,5 pies es obra del escultor español Víctor Ochoa. Este antiguo arquitecto reconvertido en artista está especializado en monumentos de gran tamaño, como este dedicado a las víctimas del terrorismo.