Santorini Fava, o Fava griega, es sin duda una joya escondida en el tesoro de la cocina griega. Este plato, que no debe confundirse con las habas, se elabora con guisantes amarillos partidos. Estos guisantes se cultivan en la isla de Santorini desde hace más de 3.500 años, y el plato en sí es una celebración de la sencillez y el sabor.
Fava griega.
La preparación consiste en cocer a fuego lento los guisantes amarillos con ingredientes aromáticos como cebolla, ajo y, a veces, una hoja de laurel o ramitas de tomillo o romero. Una vez que los guisantes están tiernos, se trituran hasta que adquieren una consistencia suave, parecida a la del hummus. El plato resultante se suele adornar con un chorrito de aceite de oliva, una pizca de hierbas frescas o incluso un chorrito de zumo de limón para darle un toque picante. Esta pasta aterciopelada y sabrosa es la piedra angular del Meze, la tradición griega de disfrutar de una variedad de pequeños platos a menudo acompañados de ouzo o vino. Suele untarse en un trozo de pan de pita caliente o servirse para mojar verduras. La fava de Santorini no sólo es deliciosa, sino también nutritiva, ya que contiene proteínas y fibra. Aunque puede que no sea muy conocida fuera de Grecia, la Fava de Santorini ocupa un lugar especial en los corazones de los lugareños y viajeros que han experimentado sus reconfortantes sabores. Si visita Grecia, y en concreto Santorini, este es un plato que no debe perderse, tanto por su importancia histórica como por su delicioso sabor. Si visita Grecia, y en concreto Santorini, este es un plato que no debe perderse, tanto por su importancia histórica como por su delicioso sabor.