Fuerte de Skardu, también conocido como Kharpocho, que significa "el rey de los fuertes", se alza majestuoso en la ciudad de Skardu, en la región pakistaní de Gilgit-Baltistán. Famoso por su ubicación estratégica y su importancia histórica, el fuerte ofrece una vista imponente sobre la confluencia de los ríos y la imponente Roca de Skardu.
La construcción del fuerte de Skardu se remonta a finales del siglo XVII, bajo el reinado de Ali Sher Khan Anchan, gobernante de la región en aquella época.
El fuerte es famoso por su ubicación estratégica y su importancia histórica.
El fuerte es célebre por su brillantez arquitectónica y el legado histórico de los gobernantes de la dinastía Maqpon de Baltistán. El montañero y cineasta australiano Greg Child destacó en una ocasión la dramática posición del fuerte, señalándolo como "encaramado sobre la confluencia de los ríos", un estratégico mirador que ofrece vistas panorámicas del valle de Skardu.
La importancia estratégica de Skardu como punto de partida para el desarrollo económico y social de la región.
La importancia estratégica del fuerte de Skardu fue reconocida por el general Zorawar Singh, del clan Dogra Rajput, que trabajaba entonces para el maharajá Gulab Singh. Durante sus campañas militares, el general Singh vio el potencial de la posición del fuerte dentro de la ciudad y posteriormente lo ocupó. Esta ocupación condujo a la anexión de Baltistán al principado de Jammu y Cachemira, lo que marcó un momento crucial en la historia de la región.
Sin embargo, en el siglo XIX, el gobierno de Baltistán se vio obligado a abandonar la región.
Sin embargo, en 1857, bajo la dirección de Ranbir Singh, el fuerte sufrió una importante destrucción. A pesar de ello, el fuerte de Skardu sigue siendo una figura imponente en el paisaje histórico y cultural de Gilgit-Baltistán. Hoy atrae a historiadores, turistas y aventureros por igual, atraídos por su rica historia y sus impresionantes características arquitectónicas. El fuerte sigue siendo un símbolo del patrimonio de Skardu y es un lugar esencial para cualquiera que visite la región, ya que ofrece una visión de la tumultuosa historia y de la impresionante belleza de Baltistán.