Epidauro es uno de los descubrimientos arqueológicos más importantes, que refleja el esplendor de la cultura griega a través de su impresionante belleza. Su antigua ciudad se levanta sobre el suelo argólico y tiene vistas al Golfo Sarónico. Las alturas montañosas de Arachnaio, Koryfaio y Tithio forman un perímetro natural que rodea la ciudad, la protege de los vientos y le da un clima excepcionalmente suave. Las aguas claras, los bellos paisajes naturales y las condiciones climáticas favorables han creado el lugar ideal para la curación del hombre por el poder de los dioses. El Asklepieion de Epidavros se ha hecho mundialmente famoso por sus prácticas curativas únicas, ya que es probablemente el mayor sitio quirúrgico de la antigüedad. Se dice que más de 200 centros de curación en todo el Mediterráneo Oriental han trabajado con el permiso de Asklepieion. Hoy en día, sus monumentos no sólo son reconocidos como obras maestras del arte griego antiguo, sino que también dan testimonio de la práctica de la medicina en la Antigüedad. Ilustran el desarrollo de la medicina desde la época en que se creía que la curación dependía de Dios hasta que se convirtió en una ciencia basada en el conocimiento sistemático a través de la experiencia acumulada. Los descubrimientos arqueológicos nos dan indicios de que en la antigüedad Asklepieia ofrecía lo que hoy llamamos atención sanitaria holística. Las terapias y tratamientos practicados por los místicos eran extremadamente exigentes. Siglos de observación de la naturaleza, el cuerpo humano y la interrelación entre la armonía espiritual y la salud física han creado un complejo contexto médico para la curación que ha demostrado ser extremadamente eficaz.