Austria es, con diferencia, uno de los países europeos más mágicos, con hermosos paisajes y visitas naturales. Sin embargo, además de sus estaciones de esquí y altos picos montañosos, existe un tesoro natural que no encontrará en ningún otro lugar del mundo: Grüner See, o Lago Verde. Situado justo al pie de las montañas Hochschwab, este lago no parece tener nada de especial. Durante el invierno, el agua no tiene más de 2 metros de profundidad. El parque que lo rodea se utiliza para hacer senderismo. Pero cuando llega la primavera, empieza a ocurrir algo increíble. Al subir la temperatura, el lago comienza a expandirse y alcanza hasta 40 pies de profundidad, cubriendo toda la superficie del parque. El lugar se convierte en una popular atracción de verano para los buceadores, que pueden visitar el parque justo debajo del agua. Además, el color del agua se vuelve verde brillante, debido a la hierba del fondo. Al sumergirse en el lago, se pueden ver bancos, puentes y árboles, que crean un extraordinario paisaje submarino. Al llegar el invierno, el lago vuelve a su dimensión de 2 metros de profundidad como si nada hubiera pasado. Independientemente de la explicación, este lugar ofrece una experiencia única en la vida.