Gubbio es una ciudad antigua cuyos orígenes se remontan al apogeo de la civilización umbra, como lo demuestran las Tablas Eugubinas (siete tablillas de bronce con escritura en lengua umbra, conservadas en el Museo Cívico del Palacio de la Consolación). Los romanos le dieron el nombre de Iguvium, y más tarde Eugubium. Destruida por los godos (552), a los que sucedieron primero los bizantinos (592) y luego los lombardos (772), resurgió en el siglo XI, cuando se estableció como comuna independiente. En el siglo XII, Gubbio, bajo la guía espiritual del obispo Ubaldo, el gran protector de Gubbio, ganó una guerra contra Perusa y otras ciudades cercanas. Gracias a su próspera industria (especializada en la cerámica de mayólica), alcanzó su mayor esplendor en el siglo XIV, durante el cual se construyeron muchos monumentos y adquirió el aspecto medieval que aún hoy tiene.