Hertogenbosch ("Den Bosch"), en Holanda, alberga un inusual barrio conocido como Bolwoningen, que significa casas de bolas. A primera vista parece una escena de invasión alienígena, pero no te asustes; estas casas están ocupadas solo por humanos.
En 1968, el Gobierno de los Países Bajos decidió financiar una construcción experimental de viviendas de bajo coste. Se eligió el proyecto "Bolwoningen" del arquitecto Dris Kreikampa, pero la construcción comenzó en 1980. Bolwoningen consta de 50 casas esféricas. Las esferas son de cemento, reforzadas con fibra de vidrio. Están montadas en la base en forma de cilindro. El diámetro de cada esfera es de 18 pies y cada una tiene 11 ventanas redondas. La disposición de estas estructuras es bastante inusual. En el centro de la esfera hay un cuarto de baño y un diminuto dormitorio, y una sala de estar y una cocina, se encuentran en el segundo nivel. La casa puede ser completamente desmontada y transportada a cualquier otro lugar (el peso de este edificio es sólo de unas 2755 libras). Además, este edificio puede colocarse no sólo en el suelo, sino también sobre el agua, en una plataforma fija.
Los lugareños no acaban de apreciar la visión del arquitecto, pero hay muchos turistas a los que les encantaría visitar o incluso experimentar la vida en estas casas futuristas.