Situado en el centro de San Francisco, los cinco ascensores exteriores de cristal de este hotel llevan a los pasajeros a 32 plantas a 305 metros por minuto. Si puede aguantar el viaje, disfrutará de una magnífica e incomparable vista de la ciudad en menos de medio minuto. Sin embargo, tenga en cuenta que si quiere experimentar la emoción, tendrá que reservar una estancia en el hotel, ya que sólo se puede acceder a los ascensores con la tarjeta de la habitación.