Un viaje a Oradea le permitirá descubrir esta impresionante iglesia barroca, famosa por el singular mecanismo lunar de su alto campanario. La Iglesia con la Luna debe su nombre a una llamativa esfera que se mueve con las fases de la luna. Una vez dentro, admire el hermoso iconostasio y los frescos y no olvide pasar un rato en las tumbas de importantes obispos. La Piaţa Unirii, una de las principales plazas de la ciudad, es una visita obligada. La iglesia fue diseñada a finales del siglo XVIII por el arquitecto Iacob Edner, con fondos recaudados de la comunidad local, y consagrada en 1832. El campanario, de 55 metros de altura, está adornado con un característico mecanismo lunar, realizado por el maestro relojero Georg Rueppert, que consiste en una esfera de 3 metros pintada mitad en negro y mitad en oro. Hace una revolución completa cada 28 días, siguiendo la rotación de la luna alrededor de la tierra. La iglesia cuenta con una rica colección de obras artísticas, entre ellas cuadros del pintor rumano Paul Murgu y de los hermanos serbios Alexandru y Arsenie Teodorovici. Terminadas en 1831, las obras fueron restauradas varias veces durante el siglo XX. El iconostasio también contiene un retrato de Horea, uno de los líderes del levantamiento de 1784. Sin embargo, el cuadro expuesto es una copia. El original se conserva en el Museo Episcopal Ortodoxo de Oradea. También destacan las tumbas de varios obispos importantes, así como aquellas en las que descansan muchos fundadores de la iglesia.