n la aldea de San Maroto se encuentra la iglesia de San Giusto, fundada entre los siglos XI y XII y considerada uno de los monumentos románicos más importantes de la región. Su peculiar arquitectura circular, de claro origen romano-bizantino, con cuatro ábsides laterales y coronada por una cúpula construida sin costillas de soporte (estructura de apoyo), fue objeto de estudios internacionales, hasta el punto de que se supone que en su construcción participaron trabajadores de Oriente, especialmente de Siria. La planta central de la iglesia contiene frescos y paneles de los siglos XIV y XV y una cruz procesional de la primera mitad del siglo XVI, obra del orfebre Tobia da Camerino. También hay una tabla que representa la Virgen del Rosario atribuida a Venanzo da Camerino y una Virgen entronizada con el Niño de la segunda mitad del siglo XIII. El campanario, construido posteriormente junto con la sacristía, tiene frescos de finales del siglo XIV.