La Iglesia de San Tirso es una iglesia católica románica asturiana situada en Oviedo, fundada en la década de 790. Dedicada a San Tirso, fue construida por Tioda, arquitecto real de Alfonso II de Asturias. Está junto a la torre de la catedral y formaba parte del primitivo complejo eclesiástico palentino construido por Alfonso II. De la primitiva iglesia sólo se conserva una ventana en la cabecera, tiene tres arcos sobre columnas de mármol con bellos capiteles y está enmarcada en un arco árabe.