Esta llamativa iglesia, que domina la Parte Vieja, se considera el edificio más antiguo de San Sebastián. Sus orígenes se remontan al siglo XII, pero fue reconstruida en su forma gótica actual a principios del siglo XVI. En su interior se encuentra un bellísimo retablo románico, obra de Ambrosio de Bengoechea y Juan de Iriarte. El órgano francés de Cavaille-Coll de 1868 y las impresionantes vidrieras comparten el protagonismo. En un lado de la fachada se encuentra la escultura de la "Piedad" del artista Jorge Oteiza. Los bautizados en San Vicente son conocidos como "koxkeros" por las piedras que sobresalen de la iglesia (koxka en euskera).