Extendiéndose como un collar de perlas desde la península de Kamchatka, Rusia en el norte hasta Hokkaido, Japón en el sur, las islas Kuriles son en nuestra opinión más valiosas que las perlas. Surgidas de las profundidades del océano al chocar la placa tectónica del Pacífico con la placa euroasiática, estas islas nacen del fuego. Son un ejemplo viviente del "Anillo de Fuego", muchos de los volcanes siguen activos. Los geógrafos discuten sobre el número de islas que hay, depende de su definición de una isla, pero es alrededor de 56. Geográficamente, climáticamente, botánicamente e históricamente pueden dividirse en tres grupos, el grupo del sur, el central y el del norte.
Su historia política es tan turbulenta como su historia geológica. Jugaron un papel poco conocido pero importante en las batallas del Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial. Las reliquias de la guerra abundan. Hoy en día, la propiedad de algunas de las islas está en disputa. En la conferencia de Yalta en 1945, Rusia fue premiada con las Islas Kuriles. Japón no está de acuerdo con la interpretación de la conferencia en lo que se refiere a varias de las islas Kuriles del sur.
Afortunadamente, la flora y la fauna no respetan las fronteras políticas creadas por el hombre y estas islas, de las cuales sólo cinco están habitadas, son un tesoro para los entusiastas de la historia natural.