Nacido de uno de los proyectos urbanos más ambiciosos de la capital saudí, el King Abdullah Malaz Park (KAMP) es hoy considerado uno de los parques urbanos más grandes y cuidados del país. Inaugurado en 2013 tras años de planificación, el parque abarca una impresionante superficie de 318.000 metros cuadrados y fue diseñado para ofrecer no solo espacios verdes, sino también zonas sociales y culturales para una población en rápido crecimiento.
El proyecto, encargado a un estudio de arquitectura local en colaboración con ingenieros paisajistas internacionales, buscaba fusionar la naturaleza con la innovación: suaves colinas artificiales modelan el paisaje, enriquecido por lagos, fuentes coreografiadas y un gran lago central iluminado por la noche.
Entre sus características destacan:
Una fuente danzante, una de las mayores del Medio Oriente, con espectáculos nocturnos de agua y luz.
Un circuito peatonal de más de 5 kilómetros, ideal para caminantes y corredores.
Áreas temáticas infantiles con zonas de juegos ecológicas y parques acuáticos.
Una gran plaza cultural para festivales y eventos al aire libre.
El acceso al parque requiere una pequeña tarifa de entrada, pensada para garantizar el mantenimiento de alta calidad y ofrecer un entorno tranquilo y seguro. Durante los fines de semana y las noches, es habitual ver a familias saudíes organizando picnics tradicionales, grupos de jóvenes disfrutando de conciertos al aire libre o corredores aprovechando los senderos sombreados.
En un país donde el crecimiento urbano a menudo sacrifica las áreas verdes, King Abdullah Malaz Park es un raro ejemplo de equilibrio entre modernidad y naturaleza: un espacio de orgullo cívico e identidad cultural.