Antaño corazón económico de Colmar, la Koïfhus, o Antigua Aduana, fue construida en 1480 y es el edificio público más antiguo de la ciudad. Situada en el cruce de las antiguas rutas comerciales, servía de aduana donde se cobraban los impuestos a las mercancías que entraban y salían de la ciudad.
El edificio es un notable ejemplo de arquitectura cívica medieval: su planta baja, originalmente utilizada para los mercaderes y la inspección de mercancías, está sostenida por gruesos pilares de piedra; arriba, la sala del consejo era donde tenían lugar importantes negociaciones comerciales y reuniones gremiales.
La Koïfhus también fue testigo de momentos clave de la historia política de Alsacia: desde las dietas imperiales hasta las reformas municipales. Su tejado, cubierto de tejas multicolores, es un vibrante recordatorio de la conexión histórica de la ciudad con la estética francesa y alemana.
En el interior, durante eventos especiales como el Mercado de Navidad o festivales culturales, el edificio cobra vida con música, exposiciones y artesanía. En el exterior, un pequeño león de piedra marca la entrada, un símbolo de autoridad de la época en la que Colmar formaba parte de la Décapole, una liga de diez ciudades imperiales libres.
Para los amantes de la arquitectura, la mezcla de arcos góticos y ventanas renacentistas ofrece una fascinante visión del pasado de Colmar. Y para los fotógrafos, las vistas de los tejados y las callejuelas desde la galería del primer piso son sencillamente espléndidas, sobre todo a la hora dorada.