La Basílica de San Luca, que se alza sobre la ciudad en el Colle della Guardia, es uno de los símbolos más bellos de Bolonia. Una iglesia construida en lo alto de una empinada ladera, por la que se puede caminar bajo un pórtico, de casi 4 km de longitud y con 666 arcos. No es casualidad que este número indique el diablo: el pórtico no es más que la representación de la serpiente que intenta tentar a la Madonna pero que es aplastada bajo sus pies. Según la leyenda, el Santuario de San Luca fue fundado por un peregrino griego que trajo el icono mariano que sigue siendo el símbolo de la basílica. Se dice que se trata de una pintura de Lucas el Evangelista que, según las interpretaciones de los sacerdotes de Constantinopla, debía estar situada en el "Monte della Guardia", identificado con la colina boloñesa. Diversas narraciones enriquecen este mito, pero lo que la historiografía ha conseguido demostrar es que los primeros vestigios de una ermita en la cima de esta colina se remontan a alrededor del año 1100. A lo largo de los siglos, lo que había sido un pequeño monasterio se amplió con un oratorio y una iglesia, y luego se convirtió en un santuario, que pasó de orden en orden, permaneciendo como un popular destino de peregrinación, hasta el acontecimiento (y aquí la historia y la leyenda se entrecruzan de nuevo) del "milagro de la lluvia", que lo elevó definitivamente a la categoría de lugar prodigioso. En el verano de 1433, las lluvias torrenciales amenazaron seriamente con destruir las cosechas: se pensó en llevar el icono de la Virgen en procesión desde el Santuario hasta el centro de la ciudad, para rendirle homenaje y pedirle un favor. No sólo se estableció la costumbre de llevar el icono en procesión cada año, sino también la de realizar peregrinaciones aún más asiduas al santuario, partiendo del centro de Bolonia. El lugar de culto se amplió y se hizo cada vez más majestuoso arquitectónicamente, y se construyó lo que hoy se conoce como el Pórtico de San Luca, un camino que sigue siendo el pórtico más largo del mundo: 3.796 metros. En cualquier caso, no hay explicaciones "oficiales" para el 666 y la serpiente, es decir, el Diablo, aunque parece muy extraño que en un lugar de culto tan importante no se preste atención a ciertos detalles. Hay que añadir, sin embargo, que hay quien cuenta los arcos como 658 (excluyendo algunos pilares, por ejemplo) y si esto fuera así, la coincidencia satánica desaparecería. En cualquier caso, esta curiosa ambivalencia del pórtico de San Luca, unida a su magnificencia arquitectónica, no hace sino aumentar su encanto, incluso a ojos de los no creyentes.