Muy deseada por Luis XIV en 1666 y construida sobre las cenizas de un campo y una fábrica de cáñamo, la Canebière, también llamada los Campos Elíseos de Marsella, es la principal arteria de la ciudad, que une el Vieux Port con el barrio de los Réformés. En la época de la Belle Epoque, esta elegante calle de la ciudad estaba bordeada por los mejores grandes almacenes y hoteles de Marsella, así como por cafés frecuentados por artistas, viajeros y personajes excéntricos. Hoy en día, la Canebière sigue siendo la calle comercial más animada y concurrida de la ciudad: por ella desfilan cafés, restaurantes, cines, grandes hoteles en recuerdo de los buenos tiempos de la bohemia, así como monumentos y edificios de gran valor como la Ópera, el Quiosco de la Música y el antiguo Palacio de la Bolsa. Hay que decir que la avenida más famosa de Marsella representa una especie de línea divisoria entre ricos y pobres, marselleses e inmigrantes. De hecho, al lado se encuentra el barrio de Belsunce, que ha quedado abandonado a pesar de varias renovaciones: situado en pleno centro de la ciudad, esta zona representa el corazón palpitante de la Marsella multiétnica. Si le gusta la diversidad, el color y la autenticidad popular, este es su lugar.