La Escalera del Rey de Aragón (Escalier du Roi d'Aragon, en francés) es una escalera de piedra tallada en la cara vertical de un acantilado de piedra caliza en la comuna de Bonifacio, en Córcega, Francia. Atraviesa la cara del acantilado en un ángulo de casi 45° y consta de 187 escalones. Desde el lado del mar, parece una línea oscura inclinada, y desde cerca aparece como un tubo excavado en la piedra. Según la leyenda, la escalera fue excavada por las tropas del rey de Aragón Alfonso V en el transcurso de una sola noche durante el infructuoso asedio de Bonifacio en 1420. En realidad, la escalera desciende hasta un manantial natural y una cueva situada al pie de la escalera, y se cree que fue excavada por los monjes franciscanos mucho antes de que las tropas de Alfonso V pusieran sus pies en Bonifacio. Hay quien dice que los primeros peldaños se tallaron en el Neolítico, y que desde entonces se ha mejorado constantemente. Hoy en día se puede bajar los escalones, pasear por el mar y volver a subir.