Se trata de un ejemplo único de construcción civil destinada al uso público que data de la Alta Edad Media. Forma parte de los recursos históricos de la ciudad de Oviedo y del Reino de Asturias, designados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Fue construido durante el reinado de Alfonso III el Grande (866-910) y protege un manantial natural de agua potable que surge directamente del suelo. Se recoge en una pileta cubierta por una estructura de sillería de planta rectangular y arco con bóveda de cañón peraltada, y rematada en un tejado a dos aguas. La fachada lleva una escultura en relieve de la cruz de la Victoria con el alfa y el omega colgando de sus brazos. El arco de medio punto está combado y dividido en grandes claves. Algunos de los sillares tienen inscripciones religiosas.