El arquitecto Carles Buigas presentó su proyecto un año antes de la exposición y muchos pensaron que el proyecto era demasiado ambicioso para ser realizado a tiempo.
Se contrató a más de 3.000 obreros para trabajar en el proyecto y, menos de un año después, la fuente mágica se hizo realidad.
La fuente mágica es un espectacular despliegue de colores, luces, movimiento, música y juegos de agua - si se mezclan todos estos elementos en la combinación correcta, se obtiene pura magia